sábado, 17 de febrero de 2018

Escapada a la nieve del PN de la Sierra de Guadarrama

Escapada de fin de semana en esta época de intensas nevadas para explorar este Parque Nacional que ha sido el último en integrarse en esta red de espacios protegidos (2013).

Para ello, hemos puesto a prueba a nuestra "culona" para ver si su adaptación a temperaturas negativas permitiría protegernos al igual que hace cuando el mercurio marca otras zonas más benévolas.

Preparados con mantas en exceso para la pernoctación, cadenas para situaciones comprometidas, ropa térmica y sin necesidad de transportar la nevera en nuestro interior nos echamos a la montaña nevada.

El planing de tres días y dos noches era suficiente para hacer un mixto de actividades y visitas que compaginasen la naturaleza con la cultura. Senderismo nocturno, esquí de fondo y paseo sobre la nieve (con/sin raquetas) por un lado. El paseo por la bella población de Pedraza y la visita al Real Sitio de La Granja de San Ildefonso.

Sin hacer nunca de menos a esos momentos de relax en el interior de la furgo que hemos descubierto y de los que también podemos disfrutar. A saber; el momento mágico de degustar una deliciosa onza de chocolate mientras el sol golpea la luna o tomar una taza de café calentito escuchando música relajante mientras nieva en el exterior.

El viernes llegamos a eso de las 18:00 al Área Recreativa de La Barranca, muy cerca de la localidad de Navacerrada para realizar un sencillo paseo por el Camino Ortiz. Siendo conscientes de que la noche se nos echaría encima, nos provisionamos de un par de frontales para hacer de esta sencilla ruta una actividad un poco más atractiva.

Pero una importante nevada comenzó a hacerse presente justo a nuestra llegada, lo que nos obligó a replantear la ruta. Siempre hay que tener un respeto máximo a la montaña. Estuvimos un tiempo esperando su cese disfrutando de un calentito café dentro de la furgo, pero al ver que no paraba, decidimos sustituir la ruta planificada por un simple paseo por la zona con los frontales (ya que los habíamos llevado, al menos usarlos para el "postureo" jaja)

Tras este corto paseo por los embalses de la zona, nos pusimos de nuevo en carretera en busca de nuestro punto de pernoctación. Disfrutamos de los paisajes nevados del puerto de Canencia mientras decidíamos nuestras vacaciones veraniegas.

Ya en Lozoya nos dispusimos a subir el puerto de Navafría para dormir en lo más alto donde al día siguiente teníamos cita con el esquí de fondo.

En nuestro ascenso nos cruzamos con un coche que amablemente nos avisa de la gran nevada que estaba cayendo en los 1700m del puerto, nos hace dudar, pero observamos como una furgo y una autocaravana inician el ascenso y vamos tras ellos.

En la subida nos cruzamos con la quitanieves lo que de alguna forma nos tranquiliza. Hacemos cima y colocamos la furgo para cenar y dormir en el pequeño parking de este modesto puerto al abrigo de nuestro vecinos.

La noche es fría, fuera se registran siete grados negativos, pero las mantas y el aislante térmico de la furgo nos permiten dormir sin problemas.

Afri ha preparado una peli en la tablet que vemos tranquilamente tumbados y bien arropados antes de cerrar los ojos.

A la mañana siguiente, amanecemos con coches aparcados hasta en lugares insospechados. Un pequeño paseo para despejar la mente mientras Afri prepara el desayuno en el interior. El olor a café dentro del habitáculo es una de las pequeñas cosas que no se pueden explicar.

Nos preparamos para la actividad estrella del viaje. Tres horas de curso de iniciación al esquí de fondo con un forfait para disfrutar de toda la jornada de este sábado.

El puerto se presenta blanco, como si de Laponia se tratase, el sol no tiene fuerzas para abrir el día, pero daba igual. Las estampas que nos brinda este bosque de coníferas suplen a la cálida estrella. Comentan que hay más nieve que nunca y que incluso supera las nevadas de centroeuropa.

Nos ponemos los esquis y disfrutamos de tres horas de curso que nos permitiría, tras un breve descanso y un caldito caliente, ser autónomos y disfrutar por libre de este interesante deporte del que Afri se destapa como una autentica fondista habilidosa.

En total 10km por las pistas del Centro de Esquí Nórdico de Navafría que hizo las delicias de ambos tanto a nivel deportivo como ambiental.

Toda una experiencia que recomiendo y en la que podéis buscar más información aquí.

Pasadas las tres de la tarde, y con una buena paliza encima, decidimos descender hacia la parte segoviana de la sierra para visitar la bella localidad de Pedraza, la cual encontramos también nevada.

Allí comimos en la furgo y disfrutamos de los primeros rayos de sol de nuestro viaje, Afri disfrutaba de su momento relax, con el sol acariciando sus mejillas dentro del habitáculo de la "culona".

El paseo por las bellas calles fue engalanado con las nieves sobre sus tejados. Una estampa completamente navideña que mejoraba el ya afamado aspecto de esta población.

Cuando el sol comenzaba a desaparecer tras la sierra, tomamos los mandos de nuestra casa rodante (no sin dificultad) para dirigirnos ahora en nuestra segunda ubicación para pernoctar.

El bosque de Valsaín era el punto marcado, más concretamente en el Área Recreativa de la Boca de Asno, pero era tal la acumulación de nieve que debimos desestimar la opción, ascendiendo hasta el puente de la Cantina, donde allí sí pudimos colocar la furgo preparada para la mañana siguiente.

La noche comenzaba a echarse encima. Afri preparaba una suculenta cena mientras estudiaba la posibilidad de ruta por el Real Camino de las Pesquerías que acompaña al río Eresma por el denso pinar de Valsaín.

Tras la cena, nos quedamos solos en el reducido parking junto al puente. Una nueva película, arropados y agustito en nuestra cama es suficiente para coger en sueño necesario.

El domingo amanece nublado. Pero la actitud es lo más importante para disfrutar de estos pequeños placeres. Ver como la cafetera expulsa el humo mientras su olor conquista el interior de la furgo y las magdalenas de nuestro gran amigo Angel esperan ser empapadas, es uno de los mejores momentos que pueden ser recordados en estos viajes.

Preparados para el paseo, nos disponemos a seguir el curso del río Eresma con nuestras botas de montaña. Una huella de raquetas nos obliga a seguir su rastro. En el camino nos cruzamos con un grupo de personas con esquíes de travesía. Otros con polainas. Pero no es ncesario toda esta sofisticación.

Intentamos seguir la ruta planificada hasta Boca de Asno, pero la huella desaparece y se hace imposible seguir el camino, la nieve se introduce casi medio metro y es absurdo continuar.

Recalculamos la ruta y decidimos seguir el GR 10.1 que asciende por una oculta pista hacia la Fuenfría.

El paraje es de cuento. La nieve cae violentamente de las copas de los pinos. Somos capaces de escuchar el silencio de un bosque que parece encantado. Una sensación que quieres captar para siempre en tu mente. Una ruta que quedará para nuestros recuerdos. Jamás habíamos visto tanta nieve acumulada. Kenya disfruta más que nosotros si cabe.

Tres horas más tarde estábamos de vuelta. Quedaba la visita al Real Sitio de La Granja. Tras recomponer nuestra temperatura con un buen plato de pasta, nos disponemos a visitar el Palacio de la Granja también nevado y sus jardines cortados al público por el mismo motivo.

Terminaba así nuestra intensa escapada a la nieve por este recién nombrado Parque Nacional de la Sierra del Guadarrama con la sensación de haber disfrutado a tope y haber pasado la prueba de pernoctar en nuestra furgo con temperaturas en símbolos negativos.


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