domingo, 17 de enero de 2016

La ciudad de los timones y sillines

En esta entrada del blog os voy a proponer una escapada de cuatro días para visitar la capital de los Paises Bajos, así como de algunos de los pueblecitos típicos próximos a esta particular ciudad.

Descarga aquí el archivo para ver todos los lugares visitados en Google Earth.

Amsterdam es popularmente conocida por sus afamados Coffe Shops, su peculiar Barrio Rojo y la característica forma para desplazarse de sus ciudadanos.
Amsterdam
Pero hay vida más allá de la marihuana, las prostitutas y las bicis. ¿Sabéis que tiene más canales que Venecia? ¿Y que casi una tercera parte del país está bajo el nivel del mar? ¿Que sus quesos tienen propiedades exquisitas? ¿Que posee infinitos mercados gracias a su histórico carácter comerciante? ¿Que conserva iglesias católicas clandestinas debido a la persecución que ejercieron los protestantes? ¿Que mantienen una lucha incesante de tierras con el mar?..

A continuación os presento nuestro planning con todos los lugares visitados. El objetivo era ver y conocer el máximo de sitios posible en el corto espacio de tiempo del que disponíamos. Para ello nos ayudamos de tranvías, coches, barcos y bicis. Un viaje exprés, pero con momentos de relax.

(Foto del cuaderno)

Entramos a la ciudad por medio de la Estación Central, con comunicación directa con el aeropuerto de Schipol. Con menos de 20 minutos en tren, es la opción más cómoda. Desde ella, tenemos acceso a todo tipo de transportes públicos y a la avenida principal Damrak, que une esta puerta al mundo de Ámsterdam, con su corazón, la plaza Dam.

Más de 5.000 personas viven en casas-barco en los canales de Ámserdam. Y nosotros no quisimos ser menos... En menos de 10 minutos andando llegamos a lo que sería nuestra casa en los próximos días.
Amsterdam Centraal
El hostel-boat Amiticia, amarrado en el Oostedok junto al Centro Científico NEMO, dispone de las comodidades de un albergue. Un buen desayuno, una cubierta acogedora, unas vistas impresionantes de la ciudad y una habitación-camarote con literas, justa, para dormir un máximo de 2-3 noches. La pega, compartir servicios y ducha, pero siempre limpios.
Hostel-boar Amiticia, Amsterdam
DÍA 1: TANDEM Y MUSEOS

El primer día alquilamos un tandem en la cercana Starbike Rental-Coffe. Un peculiar y acogedor establecimiento con taller de bicis y cafetería en un mismo local.

La lluvia no para la vida de la ciudad, y tampoco nos lo haría a nosotros. Aprovechamos este vehículo para desplazarnos hasta la parte más alejada de la ciudad, el barrio de los Museos.
StarBikes Rental & Coffe
Es bien conocida la densidad de bicis que circulan por las calles de esta metrópoli, pero hasta que no te adentras en ella, no te percatas de la verdadera destreza en su conducción. Y sobre todo, de la mentalidad y prioridad que tienen sobre cualquier otro tipo de transporte en la ciudad.

Por tanto, ojo si tomamos esta interesante opción, la de la bici, a la hora de convivir con peatones, coches, tranvías y ciclistas... El paseo puede llegar a resultar casi estresante... Pero, no obstante, muy recomendable.

De camino a los museos aprovechamos para visitar de pasada y hacer algunas fotos al Montalbanestoren, la casa-museo de Rembrand, y una breve parada en Waterlooplein donde se levanta unos de los característicos mercados de la ciudad.
Montalbanestoren
Antes de proseguir con nuestro paseo (previa compra de chubasquero), nos adentraremos en el Stopera, dos polémicos edificios levantados para crear el Ayuntamiento y el teatro municipal. Entre ellos se haya el Normal Amsterdam Peil. O lo que es lo mismo, el nivel del suelo de Amsterdam en relación con el nivel del mar.
Normal Amsterdam Peil
Siguiendo el camino hacia el sur cruzaremos el Blauwbrug, desde donde obtendremos una impresionante vista del Canal Amstel. Rodaremos ahora paralelo a este canal para observar el Magere Brug, otro puente con historia en la ciudad.
Canal Amstel, desde el Blauwbrug.

Estaremos casi sin darnos cuenta en el barrio De Pijp. En su corazón se haya el Sarphatipark donde está prohibido el paso de bicis. Pero desviándonos unas calles más al norte, nos toparemos con otro importante mercado en la ciudad, el Albert Cuytstraat Merkat. Un auténtico mercadillo lineal donde lo mismo puedes comprar pescado fresco que zapatos o ropa... Merecerá la pena pasear y ver el ambiente de esta larga avenida. Si vas en bici, deberás pasear bajado de ella.
Alber Cuypstraat Merkaat
Una vez acabado el paseo, nos dirigiremos hacia el objetivo principal del día, el Museumplein. Allí un amplio prado verde es rodeado por el Concertgebouw, las espaldas del Stedelijk Museum, el Van Gogh Museum y de frente, presidiendo la espectacular plaza, el Rijkenmuseum con las famosas letras de IAMSTERDAM.
Museumplein, con el Rijkenmuseum al fondo.
Aún quedaría otro museo por ver, pero un poco más alejado de este centro neurálgico cultural. Antes de su visita, seguiríamos alejándonos hasta llegar el Vondelpark, el parque más grande de toda la ciudad. Una rápida vuelta es suficiente para darnos cuenta de su espectacular belleza. Junto a él se encuentra la iglesia Vondelkerk, con sus agujas que la hace parecer sacado de un cuento de hadas.
Vondelkerk
Volveremos sobre nuestros pasos para llegar de nuevo al Museumplein y descansar sobre su césped o al abrigo de un café, antes de aproximarnos a disfrutar de la Heineken Experience, el divertido y curioso museo de Heineken que se sitúa muy próximos a todos los demás.
Divertida experiencia Heineken
Con las cervecitas del museo tenemos ya echado el día. Volveremos con mucho cuidado hacia nuestro barco-hotel con una parada en Niewmarkplatz, donde nos detendremos para cenar en uno de los múltiples restaurante de la calle Zeedijk. De esta manera tendremos un primer acercamiento a las proximidades de los barrios rojo y chino, que visitaremos en la jornada de mañana.
Aparca´ en la Niewmarkplatz, como una más...
Ya en el barco-hotel, disfrutamos de su acogedora cubierta para terminar el día y poder disfrutar de su wifi y contactar con nuestra gente que esperaba noticias de nosotros en casa. Un espacio común para todos los hospedados pero tan acogedor, que te hace sentir como en casa.
Descansando en la cubierta del hostel-boat Amiticia

DÍA 2: TRANVÍAS Y PATEOS PARA "DESTRIPAR" AMSTERDAM

Por la mañana, recién levantados, devolvimos el tandem antes de iniciar el día. Un buen desayuno nos repondría las energías necesarias para esta jornada que se presentaba larga e intensiva para patear toda la ciudad.
Desayuno con vistas a  Sant Nicolas Kerk
De buena mañana, un tranquilo y fresco paseo por el Oostedock hasta llegar a la Estación Central nos servía para despejarnos de cara al intenso día que nos esperaba por delante. En la misma puerta de la estación compramos los tickets de una hora para coger el tranvía 2 ó 5 que nos llevase hasta el Museo Van Gogh.

El itinerario del tranvía, también hay que disfrutarlo. Este nos permitió observar de pasada el Plaza Magna, Spui, Koningplein o Leidsestraat.

Al museo llegamos con las entradas ya cogidas desde casa para el acceso a primera hora (abren a las 10:00). Allí divisamos sus obras durante algo más de una hora.
Museo Van Gogh
Pronto estábamos ya disfrutando del sol en el Museumsplein. Nuestro objetivo ahora, callejear por los canales para disfrutar de estas obras de ingeniería. Así como de sus peculiares casas, algunas de ellas inclinadas debido a la dificultad de cimentación. ¿Sabéis que pagan impuestos por longitud de fachada?
Canal Herengrach
Así, anduvimos serpenteando por los tranquilos canales Spiegelgrach, Herengracht, Reguliersgrach y Prinsengrach; para llegar a la dinámica y bulliciosa calle Utrechstraat que nos dejaría en la conocida Rembradplein.
Casas desplazadas por su difícil cimentación.
Tras el plácido paseo, tocaba descansar las piernas y disfrutar de una cervecita en cualquier terraza de esta ajetreada plaza. Pero antes, unas fotos con Rembradt y todos sus secuaces.
Rembrandplein

Continuaremos nuestro paseo en busca del Mercado de las flores, pero para llegar a él, será obligatorio pasar por la espléndida fachada del Teatro Tuchinski, mientras que el Munttoren aparece imponente al final de la calle.
Munttoren
Estaremos en el inicio de este florido mercado cuando hayamos llegado a los pies de esta esbelta torre. Un paseo de ida y vuelta por las carpas del mercado nos servirá para observar que no es exclusivo el mercado para el comercio de flores.
Bloemenmark (Mercado de las flores)
Tocaba ahora tomar dirección hacia la afamada plaza Dam, para ello es obligado el paso por la comercial Kalverstraat, donde existen con cantidad de comercios y atractivos escaparates.

Esta calle se cruza perpendicularmente con la plaza Spui, donde de haya la estatua al Pequeño Golfillo y uno de los accesos al Begijnhof. Un pequeño, escondido y plácido lugar con mucha historia. Merecerá la pena un breve paseo para observar la casa de madera mas antigua de Ámsterdam, una iglesia clandestina escondida tras las paredes de una aparente casa y demás misterios e historia que guarda este apacible lugar.
Begijnhof
Para salir de allí, tomaremos otra puerta que nos dirige al museo de Amsterdam. Este abre sus puertas literalmente tomando la calle donde podremos pasear observando exposiciones en la propia calle (techada, eso sí). Una curiosa manera de acercar el arte a los ciudadanos.
En la vidriera la calle-museo de Amsterdam
Tras este particular paseo, volveremos a la bulliciosa Kalverstraat que nos dejará definitivamente en el corazón de la ciudad.

En esta plaza, el Monumento Nacional, el Palacio Real, el Madame Tuseaud... Y otros edificios de envergadura como la Nieuwe Kerk, ésta algo más escondida, observan los pasos de turistas y ciudadanos. Lugar de manifestaciones y actividades populares múltiples. Gran vida la que mana este popular lugar.
Koninklik Paleis (Palacio Real), en la plaza Dam
A la espalda del Palacio Real se encuentra el edificio Plaza Magna, un gran centro comercial de lujo, donde podremos entrar para divisar su bello interior y retar a la tentación de comprar algún capricho.
Plaza Magna
Tomaremos la calle con la que hace esquina este megalómano centro comercial, la Raadhuisstraat. Esta nos dirigirá sin problemas hasta la casa de Ana Frank, observar el Homomonument o divisar la Westerkerk que posee el campanario más alto de la ciudad.
Westerkerk y Homomonument.
Antes de llegar allí, a mitad de camino tendremos el lujoso hotel Clements que nos llamará la atención.

Estando tan cerca, no debemos ignorar el barrio de Jordaan, es un barrio tranquilo que respira un áurea diferente al resto de la ciudad. Antiguo poblado obrero con algunos canales (Bloegrach y Engelantiersgrach) que bien merecen la pena descubrir con un breve paseo.
Canal Bloemgrach, barrio Jordaan
Mediante la calle Oude Leliestraat volveremos a aproximarnos hasta la plaza Dam, previo paso por el puente más ancho de Amsterdam, el Torensluis, presidido por un busto de Multatuli y rodeado de múltiples terrazas.

Una vez en la fachada de la Nieuwekerk cruzamos perpendicularmente las bulliciosas calles de Nieuwendijk y Damrak para acceder al Barrio Rojo mediante su popular calle Warmoestraat.

Los coffe shops empezaran a aparecer poco a poco. El cuerpo pedirá una parada, podremos ver atardecer desde la terraza de De Haven Van Texel observando como el sol pinta de dorado los canales y fachadas. Momento perfecto para iniciar el paseo por el Barrio Rojo, una vez caída la noche.
Rincón especial
Muy cerca de este lugar se encuentra la iglesia de Nuestra Señora del Ático, una iglesia clandestina escondida tras la fachada de una de las múltiples casas que vigilan los canales de esta ciudad. Está abierta al público y resulta muy curioso encontrar lo que esconde en su interior.

Calles estrechas, neones. Bullicio, risas, olores y de fondo... a nuestra espalda la Iglesia de San Nicolás... Empezaba el viaje a través del afamado barrio rojo
Iglesia de San Nicolas al fodo
La Oudekerk, iglesia más antigua de la ciudad preside el barrio rojo, conviviendo en armonía con la tentación que la rodea. Ahora ya con los neones rojos luciendo y reflejando sobre el agua de los canales. Será obligatorio empaparse con la muchedumbre de este peculiar barrio, entrar en algún coffe shop y realizar la simbiosis con su ambiente. The Bulldog, que se anuncia como el pionero de la ciudad. fue nuestro elegido. Lo que ocurrió dentro...
The Bulldog, el primer coffe shop
Solo queda, si quieres, observar la Zuidekerk, pero si no, sumérgete en estas calles laberínticas, Piérdete y vuelve a encontrarte. Será divertido.
Callejones escondidos
De Waag preside la Nieuwemark y da acceso a la calle Zeedijk, el barrio chino con infinidad de restaurantes para cenar, descansar y hacer tiempo para dar un paseo en barco por los canales contratado para las 20:00 con la empresa The Lovers junto a la estación central. Si antes de montar, pasas por un coffe shop triunfaras...

Tras el paseo de hora y media con el barco directos a casa a descansar que aún nos queda visitar los pueblo de alrededor

DIA 3: CON COCHE VISITANDO PUEBLOS CERCANOS.

El tercer día alquilamos un coche para visitar pueblos. Tenemos la opción más económica de coger un bus que te lleve a tres de las cuatro que nosotros visitamos. Pero la libertad que te ofrece es preferible para nosotros. Además, es otra manera diferente de conocer el país.
El mar a la izquierda, a la derecha los Paises Bajos
Alquilamos con Enterpise muy cerca de nuestro barco y la estación central. Para visitar Marken, una isla con acceso gracias a un dique en el cual pudesde observar la diferencia de niveles de la tierra de estos paises bajo.
Marken
Un pueblo pequeñito pero peculiar con un pequeño puerto, con ferri directo a Volendam, y con unas urbanística peculiar, creando un auténtico laberinto.
Puerto de Volendam
De aquí, por la región de Waterland, nos dirigimos hacia Volendam.  Pueblo con una bonita iglesia y un bello puerto pesquero. Un plácido paseo por sus calles y un breve tentempié en una de sus cafeterías, son suficiente para observar los cálidos hogares y la elevada calidad de vida de sus ciudadanos.
Volendam
Cercano a él, se encuentra, Edam conocido por su queso, canales y puentes característicos. Con famosas ferias del queso que promocionan sus productos.
Edam
Dejamos el litoral para adentrarnos hacia Zaase Schaan, muy reconstruido para el turismo, pero bonito para ver los molinos característicos de estos lugares.
Zaanse Schans
Y por último Haarlem, la pequeña Amstrerdam con sus Aandres Moulin y su Amsterdam Port. Posee una ambientada y bulliciosa plaza presidida por una su esbelta iglesia. Alejado de todo ello su catedral de Saint Bravo

De vuelta para Amsterdam una parada de rigor por la cervecería artesana Brouwerij´IJ con su espectacular molino. Lugar de ambiente que no debes dejar pasar si quieres disfrutar de las mejores cervezas de la ciudad.
Brouwerij´IJ
DÍA 4: PASEO Y A CASA.
El último día lo dedicamos para disfrutar, hacer algunas compras, tomar cerveza en algún bar clásico, pasear sin destino y preparar la vuelta desde la Estación Central hacia el aeropuerto de Schipol.

Una mañana relajada, tranquila, de vuelta a la calma. Disfrutando de la ciudad, de sus rincones, de sus cafés... Y pensando en nuevos viajes... ¿Dónde será?

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