martes, 3 de febrero de 2015

Volcán de La Corona

Espectacular ruta por el Volcán de la Corona, en el norte de la isla de Lanzarote. Todo un viaje al centro de la Tierra. Intenso trekking por el filo de su cresta e increíble sensación la de estar en el fondo de su caldera. 
Cráter del volcán Corona
Además contamos con las afortunadas vistas de Lanzarote vestida de verde gracias a las inusuales lluvias de este invierno. 


El primer tramo desde la ermita de Ye hasta el cráter es de nivel sencillo, apto para todo tipo de público. Por un ancho camino, que se abre paso entre estos particulares viñedos, llegaremos a un punto donde aparentemente no hay continuación.
Sencillo acceso hasta el cráter.
Tan solo tendremos que buscar un pequeño paso entre el muro que nos rodea y continuar la marcha, ahora ya por una senda, que sigue estando bien definida pero con un poco más de pendiente y algo peor el piso. Así ascenderemos hasta la parte más baja de la cresta de la corona. 
Sendero final.
Una vez arriba, podremos disfrutar de las asombrosas vistas que nos regala esta pronunciada caldera. Estaremos en el punto donde tomar varias opciones. 

Deberemos decidir entre descender a lo más profundo de la caldera, bordear el filo del cráter o volver por nuestros pasos. Las dos primeras opciones son muy atractivas, pero requieren un buen nivel físico y una especial agilidad.
Vistas del cráter desde la zona más baja de su cresta.
Nosotros decidimos descender primero y bordear, después. Aumentando así el nivel físico y técnico de la ruta.

Al bajar hasta el centro de la caldera deberemos tener en cuenta que el camino tiene un elevado porcentaje de desnivel y el piso está muy suelto de arenilla roja, lo cual dificulta la pisada al bajar y complica la subida por ser fácil resbalar. Habrá tramos para subir que posiblemente debas usar las manos. Pero la sensación de está ahí abajo divisando las paredes verticales desde lo más profundo del cráter no tiene precio. 
Camino de descenso al cráter.
Una vez de nuevo en el punto inicial, comenzamos a bordear la cresta. Antes de nada debes tener en cuenta que hay dos grandes peligros. Uno de desprendimientos al transitar por el filo de esta; y otro, el del característico viento de la isla, que puede desestabilizarte y darte algún susto si realizas este tramo muy cerca del borde.
En busca de la cresta del volcán
Además, no hay camino marcado como tal y deberás hacer campo a través guiándote por el propio filo de la cresta. Transitando por un piso bastante irregular con piedras magmáticas dispersas y líquenes que pueden hacer resbalar.

Cresta de la Corona.
Comenzamos la subida por la parte oeste (vistas hacia La Graciosa). La pendiente es muy inclinada si queremos ascender por el mismo filo del cráter, así que decidimos hacerlo separados de ella, para realizar un ascenso algo más progresivo. 

Una vez en la arista, seguiremos en el sentido antihorario con numerosas aberturas a modo de balcones hacia el interior del volcán desde donde podremos observar cortados de más 100m de altura. ¡CUIDADO! 
Uno de los "balcones"
Siguiendo hacia adelante y mirando hacia la parte externa, iremos cambiando de paisaje constantemente. Primero La Graciosa, luego el valle de Guinate, Máguez y por último Arrieta y la zona de Jameos. En esta ocasión, tuvimos la suerte de disfrutar de un Lanzarote vestido de verde gracias al invierno tan húmedo de este año.
Valle de Guinate.
En la parte más al sur de la arista del volcán estaremos en el punto más alto, 609 m de altura, la segunda más alta de la isla. 

El camino ahora se hace más cómodo, ya con las vistas de la costa este. Pero el tramo más técnico está por llegar. 
Parte más elevada, 609m
Una vez pensamos que la vuelta ha concluido, llegarán los puntos más conflictivos.

Tendremos la opción de descender la ladera abajo para continuar el camino dando un rodeo mayor, pero evitando estos puntos conflictivos creados por una segunda arista del volcán. 

Descenso para evitar los puntos técnicos
Si seguimos fieles a la cresta llegará un momento en el que debemos descender escalando un desnivel que no llega a los 10m. ¡¡¡CUIDADO!!! Asegura bien el agarre o la pisada antes de apoyar tu peso, puedes quedarte con alguna piedra en la mano. 
Este el el tramo de escalada, en descenso.
Una vez superado este peligroso punto, seguiremos con la referencia visual del punto inicial, aunque habrá un momento en el que ese punto desaparezca detrás de una pared.  

A nuestra izquierda se presenta otro punto de escalada en esta nueva cresta que sale del volcán. Ahora habrá que ascender no más de 5m. 

Al asomar la cabeza nos daremos cuenta de que estamos definitivamente en el descenso hacia el punto inicial.

Paso de la otra cresta del volcán
Ya tan solo quedará desandar los pasos por el sencillo sendero inicial hasta la localidad de Ye, echar la vista atrás y despedirnos de esta pequeña aventura.

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